miércoles, 3 de noviembre de 2010

Personalidad tipo C y su relación con el cáncer

Muchos investigadores consideran que existe una relación entre el cáncer y ciertos patrones de conducta. En 1980, los investigadores Morris y Greer plantearon la existencia de un patrón de conducta al que llamaron tipo C, pero ya a principios del siglo XVIII, un autor llamado Gendron había planteado que las mujeres ansiosas y deprimidas eran proclives al cáncer.

En 1959 Leshan realiza una revisión bibliográfica sobre este tema y concluye que la desesperanza, la pérdida y la depresión son, con frecuencia predictivas de la aparición del cáncer.

Características de la personalidad tipo C
1. Depresión. Los estudios realizados no permiten afirmar que la depresión juegue un papel importante, pero sí puede ser un factor adicional en el desarrollo y aparición del cáncer, y las personas con depresión tienen un riesgo más alto de morir de cáncer años más tarde.

2. Desamparo y desesperanza. Esta característica ha sido relacionada con la parición del cáncer de un modo más consiste. Se ha visto que puede ser un buen predictor del desarrollo de cáncer de mama y melanomas, así como de las recaídas de la misma enfermedad. Estas personas suelen reaccionar con desamparo e impotencia ante acontecimientos estresantes.

3. Falta de apoyo social. La pérdida de personas importantes es uno de los factores que puede contribuir al desarrollo del cáncer. Así mismo, la pérdida o la ausencia de buenas relaciones con los padres puede ser un productor del cáncer y las personas con mayores recaídas de la enfermedad presentan un mayor número de pérdidas recientes que aquellos que no recaen. Existen indicios de que la falta de apoyo social puede estar asociada a una baja actividad de los linfocitos NK, células capaces de destruir las células cancerígenas (así como las células infectadas por virus) cuando estas aparecen e impedir así el desarrollo de la enfermedad.

4. Incapacidad para expresar las emociones negativas. Las personas proclives al cáncer tienen una gran dificultad para expresar emociones de ira, agresividad, y otras emociones negativas, mientras que expresan emociones positivas (amor, solidaridad, etc.) en exceso. Suelen ser amables, preocupados por agradar y se presentan imperturbables ante el mundo. Son personas que se describen a sí mismas como con tendencia a guardarse la ira dentro. Es decir, no es que no sientan estas emociones, pues las sienten en la misma medida que la mayoría de las personas, pero en vez de expresarlas de un modo asertivo y apropiado, tratan de ignorarlas y suprimirlas sin llegar a procesarlas correctamente ni a solucionar el problema.

Esta tendencia procede tanto de factores genéticos como de los patrones de interacción familiar, que llevan a una persona a aprender a reaccionar ante las dificultades, los acontecimientos estresantes o los traumas, suprimiendo la manifestación de sus necesidades y sentimientos. Así, suprimen sus propias necesidades en favor de las de las otras personas, las cuales sitúan por encima de las propias. Eso conlleva la eliminación de emociones negativas (enfado, ira, desagrado, injusticia, frustración, etc.) mostrándose sumiso, cooperativo y tranquilo.

En condiciones normales, cuando no existen acontecimientos especialmente estresantes, las buenas relaciones que logra tener con los demás, pueden compensar el malestar originado por la supresión de sus necesidades. Sin embargo, el bloqueo excesivo de la expresión de los sentimientos y necesidades tiene consecuencias negativas para la salud física y mental, sobre todo cuando los deseos o sentimientos que suprime son muy intensos (por ejemplo, en situaciones altamente injustas o estresantes).Esto crea una gran tensión interna y estrés, que originan emociones negativas ante las cuales reacciona del mismo modo, suprimiéndolas y mostrando una fachada de normalidad y autosuficiencia a pesar de sentir un gran desamparo. De hecho, pueden llegar a ignorar incluso síntomas físicos, así como sentimientos de soledad, tristeza, miedo, etc. Así, la persona comienza a sentirse deprimida, pero esta depresión no se debe a un acontecimiento concreto, sino que se debe a la sobrecarga acumulada de necesidades y sentimientos sin expresar.

Cuando la persona se ve sobrecargada por el estrés acumulado, se da cuenta de que no puede continuar, y tiende a reaccionar de tres modos diferentes:
a) Comienza a cambiar y a desarrollar un estilo más adecuado de afrontamiento de los acontecimientos estresantes.

b) La fachada se derrumba y su desesperanza se hace manifiesta.

c) Continua utilizando el mismo patrón tipo C, lo cual le crea cada vez más tensión.

Tanto la depresión como el desamparo o desesperanza son capaces de reducir la función de las células NK y, de este modo, influir sobre la aparición, desarrollo y recurrencia del cáncer.

Así mismo, este comportamiento puede inducir a una persona a la realización de conductas de riesgo para el cáncer, como el consumo de alcohol y tabaco.

La tendencia a la evitación emocional presenta las siguientes características:

1. Evitación de situaciones que producen emociones negativas.

2. No expresión de las emociones negativas a otras personas, con lo cual se intensifican estas emociones.

3. No afrontar los acontecimientos conflictivos.

La evitación emocional también puede estar relacionada con una menor tendencia a detectar síntomas físicos, los cuales también desea ignorar. Esto retrasa la búsqueda de ayuda médica y, por tanto, produce un retraso en el diagnóstico y tratamiento del cáncer.

A niveles biológicos, la tendencia a la evitación emocional produce una disminución de la actividad del sistema simpático adreno-medular, lo cual parece ir asociado a un funcionamiento más pobre de las células NK, que contribuiría al inicio, progresión o desarrollo del cáncer.

El estilo de evitación emocional también puede estar enmascarando una depresión. La depresión, sobre todo cuando se caracteriza por la presencia de síntomas físicos, como enlentecimiento psicomotor y fatiga, puede ir asociada a una disminución de la actividad del sistema nervioso simpático, lo cual convertiría a estas personas en un grupo de alto riesgo.

También hay que tener en cuenta la intervención de otros elementos inmunológicos, como los linfocitos T, el interferón y algunos péptidos y, a su vez, ha de tenerse en cuenta la relación existente entre el sistema neuroendocrino y el inmunológico (la relación entre estrés y depresión del sistema inmunitario), lo cual complica las vías de investigación de la influencia de las variables psicológicas en la iniciación, evolución y recurrencia del cáncer.

La Medicina Psicosomática
•La Medicina Psicosomática estudia las consecuencias de los conflictos de carácter psicológico en el cuerpo y la aparición de una enfermedad que se puede derivar de ellos. Tiene en cuenta el estado psicológico de la persona, su entorno familiar, profesional y social.
•Para los médicos que practican la medicina psicosomática, el cáncer nunca aparece por azar, la historia personal del paciente interviene en el proceso de la enfermedad . Para estos facultativos, el cáncer es la consecuencia de un conflicto psicológico violento, que no se ha expresado y que se ha vivido la mayor parte del tiempo en la más absoluta soledad.

Comprender la implicación del psiquismo

Incitar a los enfermos a comprender mejor su funcionamiento psicológico podría contribuir a ayudarlos más.
Una ayuda psicológica debería ser propuesta sistemáticamente Esto está siendo cada vez más aceptado por los enfermos.

Hay que remarcar también que el cáncer que aparece a menudo, durante un periodo crítico de la existencia, a la que algunos llaman « la crisis de los 40», entre los 45 y los 60 años de edad, es el que más se da. Es decir, la mayoría de los pacientes afectados por cáncer se encuentran en estas edades.
ATENCIÓN A LAS IDEAS NEGATIVAS QUE CIRCULAN SOBRE EL CÁNCER: El cáncer siempre ha sido considerado como una enfermedad mortal, pero recordemos que los progresos son importantes y que más del 50% de los pacientes se curan. Además, estos progresos siguen aumentando todos los años.

La encuesta sobre las condiciones de vida de los enfermos dos años después del diagnóstico
Esta encuesta, publicada en Marzo del 2008, fue realizada a alrededor de 4.270 personas por la Drees (Dirección de la búsqueda, de los estudios, de la evaluación y de las estadísticas, en Francia)dentro del marco del “Plan cáncer”, con el apoyo de Inserm (Instituto Nacional de Sanidad y de la investigación médica, en Francia). Permite confirmar que el seguimiento psicológico es indispensable para los enfermos afectados por el cáncer. En el momento del diagnóstico, el 11% de las personas encuestadas han recurrido a ese seguimiento y el 18% habría deseado beneficiarse pero no tuvieron esa oportunidad.

La encuesta revela que el momento del diagnóstico es uno de los momentos más intensos de “la relación entre un enfermo y su médico”. Una de cada cinco personas declara que su diagnóstico no le fue comunicado en persona, y una de cada cuatro considera que se lo comunicaron de manera poco apropiada y “muy brusca”. (Fuentes Relax News)
Aceptar la ayuda de un psicólogo para curarse mejor


El carácter angustioso del cáncer afecta al enfermo. A veces puede incluso destruirlo completamente, y provocar profundas conmociones psicológicas. Es una verdadera bomba lo que se estrella contra él: a partir de ese momento tiene que aprender a vivir con la noción de « muerte », la verdadera espada de Damocles sobre su cabeza.

La angustia de la muerte, la mirada de los otros, su conducta equivocada, el miedo que esta enfermedad provoca en ellos, la mala imagen que los enfermos tienen de ellos mismos y la dificultad para hablar del problema hacen más frágil psicológicamente al enfermo.

El apoyo psicológico puede tener un efecto benéfico

Es indispensable para ayudar a atravesar esta dura prueba:
• Aceptar el diagnóstico del cáncer
• Dominar la enfermedad
• Evitar rendirse
• Rencontrar la energía para luchar
• Aprender a relajarse
• Rencontrar la confianza en uno mismo
• No dejarse vencer por el estrés, ya que puede agravar la enfermedad y retrasar la curación.
• Conseguir expresar las angustias.
• Evitar hundirse en una depresión.
• No dejar que la enfermedad acapare el centro de su atención y dar amor y afecto a sus parientes, su pareja o sus hijos….

Bibliografía:
http://salud.kioskea.net/contents/cancer/18_le-cancer-peut-il-etre-provoque-par-des-causes-psychologiques.php3
http://www.cepvi.com/psicosomatica/tipoC.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario